El Gobierno Nacional como agente de
CAMBIO, que solo cambio algunas figuritas, pero ratifica el rumbo y la política
ferroviaria del Gobierno kirchnerista de priorizo los servicios ferroviarios
locales, sin trenes al interior, fue como barajar y dar de nuevo, funcionarios
que salieron a la arena política, empresarial y sindical, con un nuevo esquema
de negocios, que no es más, ni menos, que el tan mentado triangulo de
corrupción en el sector del transporte ferroviario.
Con la llegada del macrismo al Poder, estrenan
nuevos funcionarios, muchos de los trabajadores pusilánimes creyeron en un
gobierno neoliberal que decía venir a cambiar las cosas y baya que las cambio,
pero quedo demostrado con creces que viene a terminar el Plan Orquestado en la Revolución
Fusiladora del 55, que tuvo su prueba piloto en el 61, en la década de los 90
dejo un tendal de servicios suprimidos, ramales clausurados y 86.000
trabajadores desempleados solo en el ferrocarril, alcanzando su etapa final y
decisiva para este último tiempo, el Gobierno neoliberal del Ingeniero Mauricio
Macri, con el discurso que endulzan los oídos de los ferroviarios de a pie,
pero que por otro lado negocia con la burocracia sindical, ferroviarios, pero
que andan en Audi, Omar Maturano que
representan al gremio La Fraternidad antes que a los trabajadores, por
el ejecutivo Guillermo Dietrick de la Secretaria de Transporte y los Grupos
Roggio y Romero entre otros que lograron el objetivo, que los trenes pueden
circular únicamente si son subsidiados por el Estado.
El Gobierno Nacional, que los presenta
como modelo de concesión, manteniendo los servicios con subsidios millonarios
teniendo que realizar este último, un salvataje a la empresa Ferrovias del
Grupo Romero, proveyendo material rodante y tractivo del Belgrano Sur, para que
pudieran cumplir con los servicio, porque la empresa concesionaria no hacia
frente a sus responsabilidad en las reparaciones y mantenimiento del material
que tiene a su cargo,
Por otro lado la empresa que tenía la
concesión del tren el Gran Capitán que brindaba un servicio relativamente optimo
con tarifas sociales, dentro de las limitaciones que representaban el estado de
las vías por falta de mantenimiento, (TEA) Trenes Especiales Argentinos, daba
trabajo genuino a casi un centenar de ex ferroviarios altamente capacitados
para reparar y reconstruir material ferroviario a nuevo, con dos servicios
semanales a posadas y a punto de sumar un refuerzo, todo eso sin contar con el
subsidio, ni siquiera para el gasoil, fue tomado como un mal ejemplo por el
triangulo de corrupción que vio amenazado el festival de subsidios que se estaban dando, comenzando
una serie de ataques, amenazas y sabotajes, para sacar de circulación el
servicio del Gran Capitán y consiguieron su objetivo.
El delito de (TEA) consistía en no
utilizar subsidios del Estado y mucho menos pagar coimas, esto último no fue
bien visto por el poder ejecutivo y el sindicato La Fraternidad habituados al
esquema de negocios, por esto mismo se pretendía desde el Ministerio de Planificación
Federal de Julio Devido, de la Secretaria de transporte Jaime, Skiavi, Luna de
la Fraternidad dar por finalizada la concesión, tantas veces fue el cántaro a
la fuente, que terminaron logrando su cometido.
El Subsecretario Antonio Luna que
manifestara hasta el cansancio, que la formación del Gran Capitán era obsoleta
y se encontraba en la etapa final de su vida útil, a los pocos días de sacarle
la concesión a (TEA) se hizo presente en los galpones de estación Federico
Lacroze, reclamando que se le devuelva la formación obsoleta del Gran Capitán
al Estado, por supuesto tanto como trabajadores y usuarios sabíamos que el tren
se encontraba en perfectas condiciones para seguir circulando y que solo fue
una maniobra de los funcionarios, sindicatos y empresarios interesados en
aumentar los ingresos de sus arcas a través de los subsidios.
La historia se repite y en el actual
Gobierno solo algunos actores cambiaron y otros se maquillaron de patriotas,
pero la verdad que los personajes de segunda y tercera línea del Gobierno
kirchnerista habituados a las coimas, vueltos y cometas, permanecen enquistados
en el Ministerio de Transporte, demostrando con creces la incapacidad del
Gobierno de Mauricio Macri para administrar una de las empresas estratégicas
del país más grande e importante para el crecimiento de las economías
regionales, colocando en puestos estratégicos personal no calificado, políticos
profesionales, pero de aéreas no relacionadas con la industria, ni el
transporte ferroviario, de esa manera solo se puede evaluar que la única razón
que impulsa al ejecutivo es a mantener una empresa inoperante y sin
coordinación entre sus diferentes líneas, con el fin de no lesionar intereses de
empresas privadas locales y foráneas.
En la actualidad se está profundizando
el despojo y vaciamiento de la empresa, porque ahora no es solo la
participación del triangulo de corrupción en los subsidios y el chatarreo de la
empresa Ferrocarriles Argentinos, que valga la redundancia, que ya tienen una
importante cantidad de material remolcado,
tractivo e infraestructura para chatarrear, si no que se suman los jugosos
negociados inmobiliarios con terrenos ferroviarios, de valor incalculable que
se encuentran sin uso en todo el país por falta de servicios al interior, que
sin esa infraestructura y terrenos, jamás volvería a salir un tren al interior
desde la CABA.
El 3 de junio del 2016, el Mo-Na-Fe Movimiento
Nacional Ferroviario publica en su Blogger un articulo con el título, TERRENOS
FERROVIARIOS EN LA MIRA DE LARRETA, si no que ahora podemos decir
fehacientemente que los terrenos ferroviarios están en la mira del Gobierno Nacional,
ya quedo demostrado en la Resolución 362-E/2017 del Ministerio de Transporte,
en su, ARTÍCULO 1° – Dispóngase la clausura definitiva y el levantamiento de
las vías, aparatos de vías y demás instalaciones ferroviarias ubicadas en el
sector de la Estación Federico Lacroze, tal como surge en el Anexo
IF2017-00998517-APN-MTR del Decreto DECTO-2017-63-APN-PTE de fecha 24 de enero
de 2017, es evidente que el Gobierno de Mauricio Macri viene por todo lo que
queda de los ferrocarriles, pero hizo la jugada de callado hasta que todo
estuviera cocinado, y no tuvo empacho, ni se ruboriza al utilizar las palabras
clausura definitiva, levantamiento de vías e instalaciones ferroviarias, para
realizar allí negociados fabulosos, con lo que le costó sangre, sudor y
lagrimas a generaciones de argentinos que hicieron grande la Patria.
Con la colocación de un referente del
autotransporte como Guillermo Dietrich en la cartera que le ocupa administrar,
los trabajadores ferroviarios no necesitábamos ser Nostradamus para vaticinar y
dar un panorama dantesco por anticipado de cuáles serán las decisiones
políticas y modelo a aplicar en transporte, en especial en el ferroviario, es
de público conocimiento que tiene intereses en el sector automotor y que ya
manifestara hasta el cansancio, que suprimirá y ya suprimió los servicios
ferroviarios que no sean considerados rentables. No hay planes, ni políticas de
Estado en reactivar los ferrocarriles,
ni si quiera intenciones de recuperar algún tren al interior del país,
olvidándose de su promesa de campaña, en la que promovía un país más federal,
dándole continuidad a el mismo modelo unitario de sus predecesores, que solo se
dedicaron a mantener los servicios de pasajeros urbanos, suprimiendo las
mejoras que se habían producido en el gobierno anterior.
De la única manera que se pueda
reactivar en forma integral los Ferrocarriles Argentinos y frenar este plan
macabro de eliminación de servicios de trenes de pasajeros, solo se lograra a
través de la lucha de las organizaciones sociales, políticas, de usuarios
y ferroviarios, coordinando la lucha en
cada Pueblo, Ciudad, barrio, y plaza,
con la sola consigna en la que manifestemos claramente que queremos que vuelvan
los trenes al interior y la restitución de los servicios suburbanos, a pleno, estos
últimos, están volviendo a reaparecer en el marco de las elecciones que se
avecinan, pero con aumento en sus tarifas, que no se equiparan con las mejoras,
porque los trenes demora más que cuando las vías no tenían mantenimiento, por
ejemplo el tren a Mar del Plata tarda 120 minutos más en realizar la misma
distancia, a pesar de contar con trenes y vías nuevas, en vez de mejorar los
servicios se empeoran, no queriendo dudar de las buenas fe e intencionalidad
del Gobierno Nacional, pero pareciera o quieren favorecer al transporte
automotor privado.
Para concluir el Gobierno Nacional no ha
cesado de favorecer a los sectores de la oligarquía nacional y foránea en
desmedro de las clases más postergadas de la Patria, lamentablemente no cumplió
con la mayoría de las promesas de campaña, el único cambio que se produjo fue
el de cambiar de manos a los beneficiarios de las riquezas, despojando a
sectores de clase media y baja de los pocos beneficios recuperados en la década
perdida, lo digo de esa manera, porque los únicos que ganaros fue la clase
política, empresarial y sindical, dejando un país en llamas para que el
macrismo terminara con el trabajo sucio.
Eduardo
Fabián Castro
Referente Ferroviario
Mo-Fe-Sur


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